RECORDANDO A UN BUEN AMIGO...

CHATO

 

Chato, como cariñosamente lo bautizaron, fue hallado deambulando en los alrededores del campo de adiestramiento por una vecina,  quien generosamente le brindó un techo y comida.  Poco a poco, Chato fue tomando confianza, acercándose por si solo a la entrada del campo de adiestramiento atraído por los ladridos y observando a la vez, como trabajaban sus congéneres del agility. Con el paso de los días superó toda timidez y empezó a visitarnos durante el horario de clases. Salía de su casa, caminaba unos metros y era el primero en llegar, a las 3:00 pm ,  para ser el último en salir, terminada las prácticas a la 6:00 pm. 
Debido al enorme afecto que demostraba hacia las personas y sobre todo hacia los otros perros, hizo que se ganara el cariño de todos, por lo que fue becado  y se le asignó una mesa donde permanecía sentado esperando su turno de practicar agility.  Era todo un “personaje” de mirada tierna y lleno de alegría.
Lamentablemente, nuestro Chato dejó de existir un 10 de Octubre, victima de un conductor irresponsable. Ese día, una parte de este Club se fue con él…

Amigo CHATO, nuestro homenaje a ti…donde quiera que estés.