|
En estos casos, tan sólo
un perro de rescate es más efectivo que un equipo de 30 rescatistas.
Su valor es indiscutible. Estos heroicos animales dependen de su
asombrosa capacidad olfativa y destreza para efectuar su labor así
como una gran resistencia física para tolerar las exigencias del
trabajo, donde tendrán que ubicar seres humanos, algunas veces en
las condiciones más caóticas o adversas. Resulta importante destacar
la valentía de estos héroes anónimos que trabajan sin el beneficio
de una máscara de gas o ropa protectora, trepando o ingresando a
buscar en lugares considerados inestables o demasiado peligrosos
para seres humanos, y dispuestos a dar su vida para que otros puedan
vivir, sin más recompensa que una palabra de aliento de su guía
o la caricia de un extraño a quien acaban de salvar.
|